martes, 19 de abril de 2016

Mi nulidad con las puertas en Francia

Cuando uno llega a un nuevo país, sobre todo uno con tantas diferencias culturales con respecto a tu país, las primeras semanas (o meses) se siente como un bebé. Todo es completamente diferente, nuevo y a veces uno no sabe cómo actuar ni hasta en las más simples situaciones.

En mi caso, por ejemplo, una de las dificultades que tuve al principio, bastante tonta por cierto, fue acostumbrarme a las puertas. La mayoría de las puertas de los edificios son automáticas, por lo que para entrar hay que tener un badge y al salir hay que apretar un botón que desbloquea la puerta, solo que yo no sabía esto, y la primera vez que quería salir de mi edificio, estuve encerrada adentro por unos minutos hasta que pasó alguien y salió con toda tranquilidad. 

Otra de las cosas con las puertas, una a la que todavía no me he podido acostumbrar es el sentido en el que abren. En mi cerebro todas las puertas deben abrir en dirección hacia la persona, sin embargo en Francia, por aquello de la prevención contra incendios, hay que tirar de la puerta cuando se entra y empujar cuando se quiere salir. Perdí la cuenta de cuántas veces me confundía al salir de los edificios.

¿Seré yo la única nula que pasó por esto?

La palabra nueva del día

se démerder: traducido literalmente sería "desmierdarse", pero en lenguaje casual quiere decir arreglárselas para hacer algo.

martes, 12 de enero de 2016

Primeros pasos para estudiar en Francia

Después de meses de no aparecer por aquí...

Por petición de uno de mis amigos, les cuento los primeros pasos del largo proceso para venir a Francia:

  • Evidentemente el primer paso es el idioma: actualmente, tanto para pregrado como para maestría se debe haber obtenido al menos el DELF B2, y ahora que estoy acá, es totalmente comprensible, con ese nivel al menos puedes comprender las clases y medio comunicarte con ayuda de señas :P
  • Para estudiar en Francia, en Colombia es obligatorio pasar a través de Campus France, casi todo el proceso se hace en línea a través de este enlace. En esa página se puede acceder al catálogo de formaciones y de becas que se ofrecen para los colombianos, es bastante completo e intuitivo pero es recomendable entrar a cada una de las páginas de las formaciones e investigar bien cada universidad, además hay algunas becas específicas de las universidades que no aparecen en el catálogo.
  • A través de la misma página se puede crear el "dossier" para comenzar el proceso donde debes llenar varios formularios, el primero es el de tus datos personales y luego, en las fechas estipuladas, que son generalmente en marzo, se hacen las candidaturas. En este paso se debe tener claro la razón por la cual se escoge cada una de las formaciones pues hay un campo en el que debes justificar tu elección. También hay que empezar (o haber terminado) la "lettre de motivation", tener lista la hoja de vida, los diplomas, las notas... los requisitos para cada formación (licencia o master) están también especificados en la pestaña trámites.
  • Al finalizar las postulaciones se deben enviar los documentos requisito a la oficina de Campus France en Bogotá y esperar por la entrevista. Esta entrevista no es nada del otro mundo, es básicamente para confirmar la información que ya habias registrado en la plataforma y solo hay una pequeña parte que es en francés pero no es la gran cosa tampoco.
  • Luego debes esperar la respuesta de las universidades hasta finales de junio, y a partir de allí, es una carrera contra el tiempo. Debes decidir lo más rápido posible la universidad, si es que te aceptó más de una y pedir la cita para el proceso de la visa. Son en realidad dos citas, una con Campus France nuevamente, donde te entregan los documentos para poderlos presentar en la embajada, y te preguntan nuevamente sobre tu proyecto de estudio. Y en el mismo día tienes la cita en la embajada, donde es nuevamente un proceso de entrega de documentos y te hacen una que otra pregunta. Es recomendable que, aunque ese no sea tu proyecto real, expreses tu deseo de volver al país, si te lo preguntan. Algunas veces hay problemas con las citas, sobre todo para la gente de las regiones, en cuanto a que, a veces no hay disponibilidad para el mismo día (lo que a mi me pasó), pero puedes comunicarte con la gente de Campus France a través de la mensajería, y siendo un poco insistente, te solucionan el problema.
  • Hay que mentalizarse, el pasaje va a salir caro, sea como sea, porque mientras terminas todo el proceso y tienes la visa en tus manos para poder hacer la compra sin perder la platita, van a quedar escasos días para llegar a la ciudad de destino a tiempo para empezar el programa de estudio. Sin embargo, hay un programa de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) que ofrece descuentos en los tiquetes de avión para estudiantes. Toda la información está aquí.
et voilà! Un resumen de tooooodo el proceso que se debe hacer en Colombia para estudiar en Francia.

La palabra nueva del día

En medio de tantas expresiones y palabras que he aprendido en los últimos meses, se me viene a la cabeza ahora la siguiente:

Vachement!: Se utiliza para darle fuerza a la frase, por ejemplo: "c'est vachement bien". 
También existe "La vache!", pero esa no la he podido descifrar bien, por ahora creo que tiene una connotación negativa. Algún día estuve discutiendo con mis compañeros sobre la fijación que tienen los franceses con la vaca, no pudimos llegar a ninguna conclusión pero nos reímos bastante.

viernes, 25 de septiembre de 2015

Los primeros días en Rennes

Una vez llegué a Rennes y recogí mis maletas, conocí a Paco, un mexicano que me iba a alojar por los primeros días mientras solucionaba lo de mi alojamiento. Contrario a la reputación que a veces existe en Colombia de los mexicanos machistas e imponentes, Paco es una persona super noble y servicial, otra de las tantas personas a las cuales le debo mucho (incluyendo la comida colombiana que le prometí).

No suficiente con la tristeza, la nostalgia y la incertidumbre de haber tomado o no una buena decisión, ese día  empecé a sufrí del famoso jet-lag (que continuó un buen tiempo): cansancio constante y la sensación de que el piso se movía. Sin embargo, ignoré todo eso por un rato y salimos a caminar un poco y a comer, Paco me invitó a una de las especialidades bretonas: la galette, lastimosamente no le tomé una foto, pero es básicamente esta delicia:


Y así terminó la noche, y empezó la nueva aventura.

Como no voy a contar detalladamente cada día (ya se me ha borrado mucho), les cuento rápidamente que en esa semana fuimos a la universidad a hacer la inscripción, luego fui al centro de la ciudad (allí aprendí a usar el bus, y a no tomarlo en la dirección incorrecta :P), saque la cita para el banco, saque mi tarjeta de bus, me encontré con uno de mis amigos bretones, pase el fin de semana en su casa en Guer, y solucionamos lo de mi alojamiento. Y a estudiar se dijo...

La palabra nueva del día

Ya ha pasado casi un mes y he aprendido varias palabritas del lenguaje familiar francés. Aquí van algunas:

  • Bosser: el equivalente de "bosser" en español es camellar o masear en caleño, lo que tengo que hacer de aquí a diciembre
  • Bouger: se utiliza en dos sentidos, cuando algo se mueve de su sitio o cuando algo no funciona bien o se empieza a dañar
  • Galère: "c'est la galère" es como decir "es un enredo", "qué complique"...


viernes, 4 de septiembre de 2015

Salir de Colombia

Todo comenzó en el viaje hacia Pereira.
Ya que mi avión salía desde Bogotá, tuve que sumarle al viaje las 6 a 8 horas de viaje en bus y 6 horas de espera en el terminal. No es que haya querido ser tacaña y no irme en avión también para allá, sino que las aerolineas en Colombia no dan muchas posibilidades, llevar 2 maletas (1 maleta adicional a lo normal en un trayecto nacional) cuesta incluso más que el mismo pasaje, y algunas aerolíneas no te aseguran que lleguen el mismo día, así que ni modo. Sin embargo creo que fue mejor así porque no creo haber podido aguantar una despedida en Bogotá. Ya que tuve que esperar mucho antes del vuelo tuve tiempo para hacerme a la idea de la locura que estaba por emprender.
Sin embargo no fue fácil.
Sumado a toda la tristeza de dejar a la familia, a los amigos y la vida cotidiana atrás, estaba los nervios del peligro que representaba el aeropuerto para un viaje internacional. Confieso que estuve super paranoica en El Dorado, no le quite la vista a mis maletas ni un solo minuto (si usted va a salir del país le sugiero que haga lo mismo), a veces pasaban los policías con sus perros rastreadores y aunque supiera que no llevaba nada "raro", daba miedo de que pasara algo malo.
Una vez que hube entregado mis maletas estuve más tranquila, hasta el momento en que el avión despegó y me di cuenta que no podía dar vuelta atrás. Comencé a llorar... allí conocí a uno de los tantos ángeles que han estado en mi camino, una de mis compañeras de asiento comenzó a hablarme, a contarme su historia que probablemente era un poco más difícil que la mía y a tranquilizarme. En serio agradezco mucho haber tenido a esa persona a mi lado, incluso la sigo buscando en Facebook.
De allí en más fue dormir todo lo que pude, a pesar de que tenía mi propia turbulencia personal: dos italianos que iban detrás mio y que al parecer tenían algún problema cazado con la silla de adelante.
Luego llegué a París, donde me despedí de mi compañera a la que todavía le faltaban 17 horas de viaje. Finalmente, esperé menos de una hora el otro avión con rumbo a Rennes y a las dos de la tarde ya estaba con mis maletas (mojadas por el buen tiempo que me recibió) en suelo bretón.

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Trataré de hacer una sección en cada entrada que contenga una palabra nueva que haya aprendido, de esas que no nos enseñan en los cursos de francés. Y aquí va la primera.

La palabra nueva del día:

machin: es básicamente lo mismo que truc o chose, en un lenguaje familiar. Según wordreference significa cosa o chisme (o sea, vaina en Colombia). No se en toda Francia, pero aquí en Rennes lo utilizan mucho!