viernes, 25 de septiembre de 2015

Los primeros días en Rennes

Una vez llegué a Rennes y recogí mis maletas, conocí a Paco, un mexicano que me iba a alojar por los primeros días mientras solucionaba lo de mi alojamiento. Contrario a la reputación que a veces existe en Colombia de los mexicanos machistas e imponentes, Paco es una persona super noble y servicial, otra de las tantas personas a las cuales le debo mucho (incluyendo la comida colombiana que le prometí).

No suficiente con la tristeza, la nostalgia y la incertidumbre de haber tomado o no una buena decisión, ese día  empecé a sufrí del famoso jet-lag (que continuó un buen tiempo): cansancio constante y la sensación de que el piso se movía. Sin embargo, ignoré todo eso por un rato y salimos a caminar un poco y a comer, Paco me invitó a una de las especialidades bretonas: la galette, lastimosamente no le tomé una foto, pero es básicamente esta delicia:


Y así terminó la noche, y empezó la nueva aventura.

Como no voy a contar detalladamente cada día (ya se me ha borrado mucho), les cuento rápidamente que en esa semana fuimos a la universidad a hacer la inscripción, luego fui al centro de la ciudad (allí aprendí a usar el bus, y a no tomarlo en la dirección incorrecta :P), saque la cita para el banco, saque mi tarjeta de bus, me encontré con uno de mis amigos bretones, pase el fin de semana en su casa en Guer, y solucionamos lo de mi alojamiento. Y a estudiar se dijo...

La palabra nueva del día

Ya ha pasado casi un mes y he aprendido varias palabritas del lenguaje familiar francés. Aquí van algunas:

  • Bosser: el equivalente de "bosser" en español es camellar o masear en caleño, lo que tengo que hacer de aquí a diciembre
  • Bouger: se utiliza en dos sentidos, cuando algo se mueve de su sitio o cuando algo no funciona bien o se empieza a dañar
  • Galère: "c'est la galère" es como decir "es un enredo", "qué complique"...


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